15Septiembre2019

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Early Days #U2Happy37

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Early Days

Buenas tardes a todos los oyentes de Vértigo Radio en España y a todos los fans del mundo. Bienvenidos a esta nueva temporada del lado oscuro de U2.

Hoy hace 37 años, un 25 de Septiembre de 1976, una banda de colegio inicio su recorrido por el mundo, y todo nació en la cocina de la casa de los padres del fundador de la banda, un muchacho de 14 años llamado Lawrence Mullen Junior.

Todos conocemos el mensaje que dejo Larry en Mount Temple para armar una banda, pero ¿qué sucedió ese dia histórico en su casa?

El baterista se contactó con Dave Evans que se intereso de inmediato en un encuentro y además traería con él a su hermano. Dave y Dick Evans se reunieron con Adam Clayton en la parada de autobús de Artane. Adam llevaba sus gafas de sol. Su bajo colgaba indolentemente de su hombro y llevaba un amplificador para su bajo en el otro brazo. Adam parecía saber lo que quería. Mientras los tres se dirigían a casa de Larry, Adam habló con fundamento de causa sobre la idea del Rock n’ roll, dejando caer palabras como «contratos» y «sesiones» para establecer su “experiencia”. Cuando llegaron al número 60 de la Avenida Rosemount, Dave y Dick se sentían adecuadamente impresionados.

La escena en el interior de la casa fue un tanto confusa. La nota de Larry pedía un guitarrista, y ahora se encontraba con cinco. Paul Hewson se había presentado con otro alumno de Mount Temple, Neil McCormick, que como todos los demás presentes excepto Larry y Adam, esperaba ser el guitarrista solista del nuevo grupo ya que nadie deseaba ser el vocalista.

Aunque todos asistían a la misma escuela y eran vagamente conscientes los unos de los otros, los seis protagonistas no eran amigos y apenas se conocían entre sí. Hubo mucho tira y afloja mientras se acomodaban en la habitación de delante de casa de Larry para discutir su proyecto. Ninguno de ellos estaba metido especialmente en la música rock, nadie poseía una envidiable colección de discos o tenía una predilección especial para algún grupo o estrella en particular. Sus gustos eran eclécticos y diversos. A todos les gustaba Bowie y los Rolling Stones, a Larry le encantaba David Essex y los Sweet, Paul estaba en el rock n’ roll de los 60. Hewson acababa de descubrir a Elvis y por supuesto el movimiento Punk. A Dave le gustaba Rory Gallagher y Taste, los Beatles y Yes. Adam compartía ampliamente estos gustos pero con una pizca de la música del oeste de Estados Unidos.

Ni Neil ni Dick expresaron alguna preferencia en contra. En consecuencia, la cuestión de lo que iban a tocar en la banda, aun sin nombre, quedo abierta. Primero había que decidir la logística de acomodar una banda de seis miembros en la modesta casa semiindependiente de los Mullen. Y fue elegida la cocina como único escenario adecuado. Con la puerta de atrás abierta y la batería de Larry instalada entre la salida de la habitación y el jardín, los cinco guitarristas en competición apenas cabían entre la nevera y el horno del pan.

Enlazaron un par de clásicos de los Rolling Stones, «Brown Sugar» y «Satisfaction», que sonaron horriblemente y atrajeron en seguida a un público de curiosos quinceañeros del vecindario. Larry les dijo que se fueran, pero el sonido era demasiado atractivos para ellos, y el baterista se vio obligado a regar a sus admiradores con la manguera antes de poder terminar el show.

El primer encuentro reveló una serie de importantes verdades. Larry y Dave sabían tocar. Paul y Adam les faltaba mucho. Dick sabía tocar, pero su hermosa y amarilla guitarra electrónica no acababa de sonar bien. Neil McCormick decidió dejar la sesión y seguir con el proyecto que estaba armando con su hermano.

Dave seguía siendo el hombre tranquilo en esa tempestad, pero un espectacular solo de dos minutos en «Blister on the moon», un clásico de los Taste, le valió el respeto y la aclamación incondicional al papel de guitarrista solista. Larry resulto tan eficiente como era de esperar.

Aunque no tan musicalmente dotados como sus cómplices, Paul Hewson y Adam Clayton tenían otras virtudes, no menos importantes, para entrar a formar parte del grupo que se proponían formar. Paul tenía convicción como también entereza y además tenía ideas acerca de cómo debían proceder como banda. Lo primero que harían era pedir permiso en la escuela para utilizar una clase para sus ensayos. Adam también tenía una visión más amplia acerca de lo que podían conseguir en el mundo del rock n’ roll, acerca de cómo podrían promocionarse en el mundo, al menos el “mundo” en torno a Mount Temple.

Paul era infinitamente más convincente hablando que tocando la guitarra. Con sus gruesos dedos de obrero joven, pensó ociosamente Dick Evans mientras le escuchaba, era simplemente un milagro que Hewson pudiera tocar la guitarra.

Adam proyectaba mundanalidad y confianza. Conseguirían contratos, él se encargaría de ello. Conocía a unas cuantas personas en la ciudad, les confesó. Y así, Paul y Adam pagaban en ambición y confianza el optimismo que habían extraído de la música de Larry y Dave.

Después de la primera sesión musical de prueba, se llegó a un acuerdo razonable en el cómo se llamaría la agrupación. El nombre fue Feedback, una irónica referencia al sonido que emergía del amplificador de esa marca de Adam. Le pidieron a Dick que podría unirse al grupo a condición de que consiguiera una guitarra que funcionase.

Todos veían a la banda de forma diferente. Para Larry, Feedback era una lógica progresión en su carrera musical. Para Dave, la guitarra era una manera de expresarse y la banda una forma de salir de detrás de su tímida personalidad y además, probar que no era del montón. Para Paul y Adam, Feedback era más, mucho más de lo que debiera haber sido en un principio. Tras los pocos recursos musicales que sin ninguna duda poseían ambos, había una historia distinta, más triste. Ambos eran refugiados del hogar y de la escuela, de la misma cultura a la que nominalmente pertenecían. Los dos eran inteligentes, imaginativos y solitarios. Paul y Adam no iban a ninguna parte, no tenían nada que perder. Ambos necesitaban una causa en la que poder creer, una institución sobre cuyos valores y ambiciones pudieran ejercer alguna influencia. Feedback era esa causa, esa visión…, ese futuro.

Y ahora en el primer capítulo de la segunda temporada del lado oscuro de U2, presentamos uno de los primeros demos de la banda, la canción grabada en la segunda sesión de grabación realizada por los Irlandeses en Noviembre de 1978 y que fue titulada Street Mission.